Disfrutando de la primavera

Coenzima Q10 Nutrilite

¿Qué es la coenzima Q10?

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La coenzima Q10 se produce naturalmente en el cuerpo pero a medida que envejecemos y aumentan nuestras deficiencias nutricionales, se reduce en nuestro organismo (se estima que la disminución suele comenzar a los 25 años, pero hay razones para que personas mas jóvenes comiencen a producirlos en menor cantidad). ¿Por qué se ha convertido en un popular suplemento nutricional? Son muchos los motivos pero los principales son que aumenta la vitalidad, la energía y favorece la función de los músculos y del corazón.

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Un discurso, doble moral.

SI TIENES INTENCIÓN DE CAMBIAR EL PLAN, ESTAMOS AQUI PARA DARTE IMFORMACION.

Cuando la luz se apaga dentro de mi habitación, mis pensamientos sobre ti vuelven a iluminarla para decirme una y otra vez, ella es el camino.
[VladyCid] para HS
Tu amor alimenta de tal manera mi vida, que de pensar en ti se me quita el hambre.
[VladyCid]

Las Plantas crecen sin importar su pasado.

Tenemos mucho a aprender de la Naturaleza.

Compartiendo con amigos de la tierra en Madrid.

Hoy es mi día de Hombre Lobo

El amor es un sentimiento sólo para locos….. NUNCA DUDES DE MI LOCURA…
[VladyCid]

La luna tiene una sonrisa

Es imposible que alguien aprenda lo que ya cree saber.” ~ Plutarco

Esta frase concuerda totalmente con la teoría de que Ignorancia no es un estado de vacío, o sea que no es un estado de no tener un conocimiento “X” dentro de su cabeza, sino todo lo contrario, usted no puede aprender la información correcta, por que tiene su mente llena de información inexacta….. Para poder llenar su mente de la información correcta tiene que necesitar hacerlo o ser obligado a hacerlo….. Si usted quiere saber cual de las cosas formas es mas adecuado para usted, analice esto que voy a explicar a continuación.

- Si usted trabajar para otro, esta siendo obligado a hacer las cosas que esa persona quiere, para hacerse (él) cada vez más rico.

- Si usted decide humildemente aprender nuevas formas de hacer las cosas, es por que se dio cuenta por usted mismo que lo que ha hecho hasta ahora no le ha dado resultado y que es hora de cambiar la dirección de su camino, al cambiar la dirección si se deja orientar por la persona o el equipo adecuado, puede que ese cambio le haga rico a usted.

Con esta información ya usted sabe algo más que o le ayudará a dar el primer paso hacia un gran cambio, o simplemente chocara con su estado de ignorancia (su mente está llena de información inexacta) e intentará discutir con este Post/Artículo.

En cualquier de los dos casos amigo lector, estoy agradecido de que se tome su tiempo para leerlo.

MUCHAS GRACIAS.

Podria explicar porqué te amo así de esta manera, pero la mejor forma de decirlo es porque eres tu.
[VladyCid]
Toda la Luz que sale de mi, es la que dejó el pedazito de Estrella que se te olvido dentro de mi corazón. Soy tuyo no por que yo así lo diga, sino porque de mi solo sale tu Luz.
[VladyCid]
Mi último escrito de este año, creo que después de leer esto escribir algo más este año sobraria. 

Una Taza de Té
Extraído del muro de Roberto Perez

Es conocida la historia de Nan-in, un Maestro japonés que vivió en la era Meiji, y lo que le sucedió con un profesor universitario que fue a visitarlo intrigado por la afluencia de jóvenes que acudían al jardín del Maestro.

Nan-in era admirado por su sabiduría, por su prudencia y por la sencillez de su vida, a pesar de haber sido en su juventud un personaje que había brillado en la Corte. Aceptaba en silencio que algunos se sentaran con él al caer de la tarde, pero no debían importunarlo después de la meditación. Entonces, parecía algo serio y hasta hosco, pero no era más que la necesaria readaptación mientras trabajaba en su jardín, pelaba patatas o remendaba la ropa.

El prestigioso profesor se hizo anunciar con antelación haciendo saber que no disponía de mucho tiempo, pues tenía que regresar a sus tareas en la universidad.

Cuando llegó, saludó al Maestro y, sin más preámbulos, le preguntó por el Zen. Nan-in le ofreció el té y se lo sirvió con toda la calma del mundo. Y aunque la taza del visitante ya estaba llena, el Maestro siguió vertiéndolo. El profesor vio que el té se derramaba y ya no pudo contenerse.
- ¿Pero no se da cuenta de que está completamente llena? ¡Ya no cabe ni una gota más!
- Al igual que esta taza, – respondió Nan-in sin perder la compostura ni abandonar su amable sonrisa -, usted está lleno de sus opiniones. ¿Cómo podría mostrarle lo que es el camino del Zen si primero no vacía su taza?

Airado, el profesor se levantó y con una mera inclinación de cabeza se despidió sin decir palabra.

Mientras el Maestro recogía los trozos de porcelana y limpiaba el suelo, un joven se acercó para ayudarle.
- Maestro, ¡cuánta suficiencia! Qué difícil debe de ser para los letrados comprender la sencillez del Zen.
- No menos que para muchos jóvenes que llegan cargados de ambición y no se han esforzado por cultivar las disciplinas del estudio. Al menos, los estudiosos ya han hecho una parte del camino y tienen algo de lo que desprenderse.
- ¿Entonces, Maestro, cual es la actitud correcta?
- No juzgar, y permanecer atento.

Mi último escrito de este año, creo que después de leer esto escribir algo más este año sobraria.

Una Taza de Té
Extraído del muro de Roberto Perez

Es conocida la historia de Nan-in, un Maestro japonés que vivió en la era Meiji, y lo que le sucedió con un profesor universitario que fue a visitarlo intrigado por la afluencia de jóvenes que acudían al jardín del Maestro.

Nan-in era admirado por su sabiduría, por su prudencia y por la sencillez de su vida, a pesar de haber sido en su juventud un personaje que había brillado en la Corte. Aceptaba en silencio que algunos se sentaran con él al caer de la tarde, pero no debían importunarlo después de la meditación. Entonces, parecía algo serio y hasta hosco, pero no era más que la necesaria readaptación mientras trabajaba en su jardín, pelaba patatas o remendaba la ropa.

El prestigioso profesor se hizo anunciar con antelación haciendo saber que no disponía de mucho tiempo, pues tenía que regresar a sus tareas en la universidad.

Cuando llegó, saludó al Maestro y, sin más preámbulos, le preguntó por el Zen. Nan-in le ofreció el té y se lo sirvió con toda la calma del mundo. Y aunque la taza del visitante ya estaba llena, el Maestro siguió vertiéndolo. El profesor vio que el té se derramaba y ya no pudo contenerse.
- ¿Pero no se da cuenta de que está completamente llena? ¡Ya no cabe ni una gota más!
- Al igual que esta taza, – respondió Nan-in sin perder la compostura ni abandonar su amable sonrisa -, usted está lleno de sus opiniones. ¿Cómo podría mostrarle lo que es el camino del Zen si primero no vacía su taza?

Airado, el profesor se levantó y con una mera inclinación de cabeza se despidió sin decir palabra.

Mientras el Maestro recogía los trozos de porcelana y limpiaba el suelo, un joven se acercó para ayudarle.
- Maestro, ¡cuánta suficiencia! Qué difícil debe de ser para los letrados comprender la sencillez del Zen.
- No menos que para muchos jóvenes que llegan cargados de ambición y no se han esforzado por cultivar las disciplinas del estudio. Al menos, los estudiosos ya han hecho una parte del camino y tienen algo de lo que desprenderse.
- ¿Entonces, Maestro, cual es la actitud correcta?
- No juzgar, y permanecer atento.